Mi carrito (0)

¡Tu carrito de compra está vacío!

Seguir comprando

Conejo

€5,90 EUR
Impuestos incluidos
Tamaño

Peso de carne cruda: ≈300 g (mediano) / ≈950 g (grande)

Textura: Blando

Snacks de conejo aportan una proteína ultramagra y de fácil digestión, naturalmente rica en hierro, vitamina B12 y selenio, ideal para desarrollar músculos fuertes y mantener un sistema inmunitario robusto. Gracias a su bajo contenido en grasa, estas golosinas proporcionan una nutrición de alto valor sin exceso de calorías, mientras que su sabor suave y su perfil proteico novedoso las hacen perfectas para perros con sensibilidad a las carnes más habituales.

Nuestras tiras están hechas de carne de conejo 100 % de granja, suavemente secada al aire sin sal, glicerina ni conservantes artificiales, por lo que cada bocado es pura y saludable bondad. Los conejos convierten el pienso en proteína con mucha más eficiencia que el ganado vacuno o porcino y requieren muy poca tierra y agua, lo que confiere a estos snacks una huella ambiental considerablemente menor para los tutores de mascotas concienciados con el medio ambiente.

Guía de alimentación

Perro pequeño (< 5 kg): 2–3 tiras/día

Mediano (5–20 kg): 4–6 tiras/día

Grande (> 20 kg): hasta 12 tiras/día


Supervisar siempre y proporcionar agua fresca.



Vista general 360°

El área rellena muestra cómo se compara una variante en los valores que más importan. Cuanto más se extiende la forma hacia afuera, mejor. Un snack perfecto para mascotas se superpondría por completo con el círculo exterior.



Huella de carbono en kg de CO2 por cada 100 g de proteína

Valor nutricional


Proteína: 48.4%

Gordo: 10.5%

Humedad: 9.6%

Ceniza: 19.7%

Carbohidratos: 0.0%

Energía: 300.0 kcal/100g

Estado de conservación: Domesticado (Preocupación menor)

Los conejos domésticos (Oryctolagus cuniculus domesticus) están completamente domesticados y no son evaluados por la Lista Roja de la UICN. La producción mundial supera los 300 millones de animales al año, por lo que la escasez no es un problema; la clave está en abastecerse de granjas centradas en el bienestar que utilicen prácticas responsables de alimentación y alojamiento.