Están elaboradas con callos de vacuno 100%, que ofrecen una fuente natural de aminoácidos altamente concentrados y una proporción perfecta de calcio y fósforo (1:1), así como de omega 3 y omega 6.
Gracias a su sabor y aroma característicos, la panza de vacuno resulta muy apetitosa y encanta a los perros. Elaborados con ingredientes limpios y sencillos, nuestros snacks de panza de vacuno no contienen aditivos, conservantes ni aromas artificiales. A pesar de su elevada huella de carbono, la panza aprovecha partes del animal que no incrementan realmente la demanda de carne de vacuno.
Ya sea como premio especial o como refuerzo para la salud digestiva, estos snacks de tripa de vacuno son una opción nutritiva y satisfactoria que tu mascota adorará.
Guía de alimentación
Perro pequeño (< 5 kg): 2 piezas/día
Mediano (5–20 kg): 3-5 piezas/día
Grande (> 20 kg): hasta 8 piezas/día
Supervisa siempre y proporciona agua fresca.